miércoles , junio 16 2021

San Telmo, orgullo porteño

La historia de Buenos Aires puede ser contada a través de las calles y los edificios de San Telmo. Desde los tiempos de la fundación de la ciudad y la colonia española hasta nuestros días, fue epicentro de las transformaciones urbanas, históricas, sociales y culturales. San Telmo enamora por su carácter de barrio típicamente porteño –y, a la vez, diverso y cosmopolita, en el que los vecinos de toda la vida conviven con artistas, viajeros y bohemios.

Entramos al barrio por la calle Defensa , el gran eje comercial de San Telmo. Desde el siglo XVIII es una de las arterias fundamentales del Casco Histórico de Buenos Aires. Su primer nombre fue Calle Mayor y, a través de las décadas, se la llamó De San Martín, Liniers, Reconquista y, finalmente, Defensa, como homenaje a la resistencia de los porteños ante las invasiones inglesas. Hoy es un encantador paseo plagado de excelentes anticuarios, cafés, restaurantes y tiendas de arte y diseño.

Apenas cruzar la avenida Independencia, nos encontramos con el Pasaje Giuffra , con sus hermosas casas y balcones y su perspectiva del majestuoso y neoclásico edificio de la Facultad de Ingeniería y el Monumento al Trabajo , ambos sobre la avenida Paseo Colón, y los eclécticos edificios del Ministerio de Agricultura , de comienzos del siglo XX. En Pasaje Giuffra se encuentran las distintas sedes de la prestigiosa Universidad del Cine y, en la esquina con Balcarce, la casa donde funcionó la tanguería Malena al Sur, de Lucio Demare, autor junto a Homero Manzi del famoso tango Malena.

Apenas cruzar la avenida Independencia, nos encontramos con el Pasaje Giuffra , con sus hermosas casas y balcones y su perspectiva del majestuoso y neoclásico edificio de la Facultad de Ingeniería y el Monumento al Trabajo , ambos sobre la avenida Paseo Colón, y los eclécticos edificios del Ministerio de Agricultura , de comienzos del siglo XX. En Pasaje Giuffra se encuentran las distintas sedes de la prestigiosa Universidad del Cine y, en la esquina con Balcarce, la casa donde funcionó la tanguería Malena al Sur, de Lucio Demare, autor junto a Homero Manzi del famoso tango Malena.

En calles como Defensa, Balcarce, Bolívar y tantas otras del barrio se puede apreciar la bellísima arquitectura porteña de los siglos XVIII y XIX, cuando San Telmo era el barrio de las familias aristocráticas, antes de que la epidemia de fiebre amarilla de 1871 provocara la mudanza de las clases altas hacia los barrios del norte de la ciudad. De aquella época “noble” perviven antiguas casas con balcones corridos, dos o tres patios sucesivos, techos altísimos y numerosos ambientes, en muchas de las cuales funcionaron viviendas colectivas de inmigrantes, los llamados “conventillos” que aparecen en tantas letras de tango.

Seguimos el recorrido por Balcarce, una de las calles más tranquilas y seductoras de San Telmo. En la esquina con Estados Unidos está la histórica tanguería Bar Sur, y más adelante, en la esquina de Carlos Calvo encontramos uno de los conjuntos de casas más antiguos de la ciudad, entre ellas la casa museo del pintor Juan Carlos Castagnino – uno de los grandes del arte argentino- construida en el siglo XVII (desde la parte superior se divisaba la costa del Río de la Plata que comenzaba sobre la actual Av. Paseo Colón). A pocos metros, la Antigua Tasca de Cuchilleros , una de las pocas casas coloniales que aún siguen en pie, que en el siglo XIX fue escenario de una trágica historia de amor entre un payador y una doncella.

Un poco más adelante, en el 1053 de la calle Balcarce, se encuentra la Galería del Viejo Hotel, un sitio ideal para entender cómo eran los conventillos (lo fue desde el año 1860), que actualmente alberga ateliers de artistas, tiendas de artesanos y espacios gastronómicos.

Llegamos hasta la esquina de Balcarce y Humberto Primo, y a la izquierda divisamos el antiguo predio del Patronato de la Infancia, fundado en 1892 y ocupado por familias sin vivienda desde finales de la década de 1970. Al doblar por Humberto Primo a la derecha, hacia la Plaza Dorrego, se encuentra la Iglesia de San Pedro Telmo , uno de los grandes emblemas del barrio. Su construcción fue iniciada por los jesuitas, en 1734, quienes la consagraron originalmente a Nuestra Señora de Belén, pero su identidad terminó por definirse durante el siglo XIX, cuando se levantaron su cúpula y sus dos torres. Pegado al predio de la iglesia se encuentra el Museo Penitenciario Nacional , que ofrece un bizarro y muy interesante recorrido por la historia de las prisiones argentinas (en el edificio funcionaba una antigua prisión de mujeres)

La esquina de Humberto Primo y Defensa es probablemente el lugar más icónico de San Telmo. Allí se abre la Plaza Dorrego , el corazón simbólico del barrio, rodeada de bares, restaurantes y excelentes tiendas de antigüedades. Todos los domingos, la Plaza Dorrego es el epicentro de una increíble feria de antigüedades que se realiza allí desde 1970. Los domingos al caer la tarde, mientras la feria se va levantando, se prenden las lucecitas de colores de la Milonga del Indio, en la que parejas de tango se lanzan a bailar en la explanada oeste de la Plaza. Originalmente, la zona que hoy ocupa la Plaza Dorrego se llamaba Alto de las Carretas porque allí era donde se detenían los carros tirados por bueyes camino a Plaza de Mayo que era el centro de la ciudad.

En los márgenes de la Plaza Dorrego hay varios sitios de compras que conservan el encanto del viejo San Telmo. Uno de ellos es la galería del Solar de French , que reúne diversas tiendas de ropa, antigüedades, souvenirs y regalos, en el solar de estilo colonial donde vivió Domingo French, una figura clave de la Revolución de Mayo de 1810. Muy cerca está la galería Pasaje de la Defensa , que fue la antigua residencia de la aristocrática familia Ezeiza, levantada en 1876, con bellísimos patios internos y pasillos abalconados, muy representativa del llamado “estilo italianizante” que estuvo en boga en Buenos Aires durante la segunda mitad del siglo XIX.

Por la calle Carlos Calvo llegamos al Mercado de San Telmo , epicentro de la vida del barrio. Construido en 1897 al estilo de los grandes mercados parisinos, en su interior conviven tradicionales puestos de carnes, frutas y verduras, con anticuarios, librerías “de viejo”, de ropa vintage y muñecas antiguas, y encantadores cafés .Otra opción es continuar desde la Plaza Dorrego por Defensa hacia el sur. Por este camino, sobre la avenida San Juan, enseguida nos topamos con la recientemente reciclada sede del Museo de Arte Moderno de Buenos Aires (MAMBA) y su vecino Museo de Arte Contemporáneo de Buenos Aires (MACBA) . Ambos albergan importantes colecciones de arte moderno y organizan muestras temporales de destacados artistas argentinos y extranjeros.

Continuamos hacia el sur por Defensa hasta llegar al Parque Lezama , uno de los más hermosos y tradicionales espacios verdes de Buenos Aires, y se despliega en un territorio lleno de historia. Durante el siglo XVIII, allí estaban las instalaciones de la Compañía de Filipinas, que comerciaba con esclavos africanos. A principios del siglo XIX era un conocido escenario de duelos entre miembros de la aristocracia y en 1857 el terrateniente José Gregorio de Lezama adquirió el predio y levantó allí una lujosa mansión donde ahora funciona el Museo Histórico Nacional . Tras la muerte de Lezama su viuda vendió a un precio simbólico las tierras a la Municipalidad de Buenos Aires con la condición de que fueran utilizadas para abrir un parque que llevara el nombre de su esposo. El diseño del parque corrió por cuenta del prestigioso paisajista francés Carlos Thays, cuya firma llevan muchos de los más importantes espacios verdes de la Argentina.

Frente al Parque Lezama, en la esquina de Defensa y Brasil, se encuentran dos de los bares más emblemáticos de San Telmo: El Británico y El Hipopótamo , ambos caracterizados por su ambiente bohemio, típico de los cafés porteños. A pocos pasos, sobre la avenida Brasil, se encuentra la hermosísima Iglesia Ortodoxa Rusa de la Santísima Trinidad , que comenzó a construirse en 1898 y sus cúpulas bulbosas de color azul y detalles dorados constituyen todo un ícono del barrio.

El recorrido culmina en la avenida Caseros , con su elegante boulevard de aires europeo y el magnífico Edificio de los Ingleses, donde –entre las calles Defensa y Bolívar- se despliega uno de los más importantes polos gastronómicos del sur de la ciudad.

The history of Buenos Aires can be told through the streets and buildings in San Telmo. Since foundation times until today, San Telmo has always been the centre of urban, social, historic, and cultural transformations. San Telmo charms tourists for its typically porteño profile where the locals live along with artists, tourists and bohemians.

We enter the neighbourhood down Defensa St – the commercial centre in San Telmo. Since the 18th Century, this street has been one of the fundamental arteries of the Historic Centre in Buenos Aires. It was firstly named Calle Mayor, and as time went by it was renamed De San Martin, Liniers, and Reconquista. Its final name, Defensa, was chosen in honour of the porteño resistance at the moment of the English Invasions. Today, it has become a charming pathway full of exquisite antiques shop, coffee stores, restaurants and Art & Design stores. As we cross Independencia Avenue, we are in Pasaje Giuffra, with its

beautiful houses and balconies and the majestic neoclassic building of the Facultad de Ingeniería and the Monumento al Trabajo. Both these buildings, as well as the Ministry of Agriculture tand on Paseo Colon Avenue.

Streets such as Defensa, Balcarce, Bolívar and many other in the neighbourhood show the superb architecture from the 18th and 19th centuries, when San Telmo was the place for aristocrats before the breakout of the epidemic of yellow fever in 1871 pushed highclass families to move to the northern neighbourhoods in Buenos Aires. Those old noble houses remain untouched with their original high ceilings, successive patios and numerous rooms where for decades the so called conventillos offered a place for immigrants from around the world.

We continue our journey down Balcarce Street. One of the most tranquil and appealing spots in San Telmo. The Tango Club Bar Sur is located in Estados Unidos and Balcarce, and a little further on, at the corner of Carlos Calvo St you can find one of the oldest group of houses in Buenos Aires among which there stands the House Museum of the painter Juan Carlos Castagnino . Some meters away from that place, you can find the Antigua Tasca de Cuchillleros , one of the few colonial houses that still remain untouched.

At 1503, Balcarce St, stands the Galería del Viejo Hotel, an ideal place to understand how conventillos were like and which nowadays hosts artists ateliers, artisan’s stores and gastronomic places. We get to the corner of Balcarce and Humberto Primo st. and, to your left you will see the old premises of the Patronato de la Infancia, built in 1892; which has been used by homeless families since the end of 1970. The church of San Pedro Telmo stands on Humberto Primo st. just around the corner. This building is one of the symbols of the neighbourhood. It was the Jesuits, in 1734, who started building the church and who originally called it, Nuestra Señora de Belén. Just next to the church, you can find the National Penitentiary Museum, which displays a bizarre and interesting tour along the Argentinean prisons.

The corner of Humerto Primo and Defensa is probably the most iconic place in San Telmo. There you can find the Plaza Dorrego; the symbolic heart of the neighbourhood, surrounded by bars, restaurants, and exquisite antiques stores. Every Sunday, Plaza Dorrego is the epicentre of an amazing antiques fair which has been taking place since 1970. On Sunday sunsets, as the stalls at the fair start getting dismantled, the tiny coloured lights of the Milonga del Indio are turned on. A place where tango couples plunge into a dancing ritual on the western esplanade of the square. The place where Plaza Dorrego is now located was originally called Cart Inn as it was the place where the horse- driven carts stopped on their way to Plaza de Mayo.

On the margins of Plaza Dorrego, there are many stores which still keep the old charm of San Telmo. The Solar de French is one of them. This colonial style solar gathers the different clothing, antiques, souvenir and gift-shop stores. Very close to Solar de French, you can find Pasaje de la Defensa, which was the home of the aristocratic family Ezeiza, built in 1876. The house has beautiful internal patios and balcony corridors which belonged to the Italianate style.

Walking down Carlos Calvo Street you arrive at the Mercado de San Telmo, the epicentre of the life of the neighbourhood. It was originally built after the style of the big Parisian markets. Inside the building, you can find the traditional butchers, greengrocers and also antiques stores, old second hand bookstores, vintage clothes and toy stores, and also charming cafés. Still another option is to walk southwards from Plaza Dorrego along Defensa st. When you get to San Juan Avenue, you come across the recently refurbished premises of the Buenos Aires Museum of Modern Art (MAMBA) and the Buenos Aires Museum of Contemporary Art (MACBA). Both museums show important collections of modern art pieces of work and organize temporary exhibitions of Argentinean and foreign artists.

As you continue our journey to the south down Defensa st. up to Parque Lezama, you will find one of the most beautiful, traditional and historic green areas in Buenos Aires. It was in this place that Compañía de Filipinas carried out the African slave trade during the 18th Century.

At the beginning of the 19th century, this spot was renowned for staging duels among members of the aristocracy. In 1857, the landowner Jose Gregorio de Lezama bought the land and built a majestic mansion where the National Historic Museum is run nowadays. After his death, his widower sold the lot at a symbolic price to the City Council on condition that the place was used to open a Park with the name of her husband. The design of the park was made by the prestigious landscape architect Carlos Thays, who was in charge of designing many of the most famous green areas in Argentina.

Opposite Parque Lezama, at the corner of Defensa st. and Brasil Av., there are two of the most emblematic bars in San Telmo: El Británico y El Hipopótamo. Both places are special for their bohemian features, so typically found in most of the porteño cafés. On Brasil Av, you can find the gorgeous Iglesia Ortodoxa Rusa de la Santísima Trinidad. This church was built in 1898 and its blue domes with golden details have be- come an icon in the neighbourhood.

The journey ends on Caseros Av, with its elegant boulevard of European style and the magnificent Edificio de los Ingleses. Between Defensa and Bolivar streets you will find one of the most important gastronomic areas of the southern part of the city.

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